Mafalda  

Publicado por isla_errante

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4 Viajeros Han Llegado a Esta Isla

Anónimo  

Saludos errante,desde las calurosas tierras de alicante te mando un saludo,ante todo felicitarte por el blog te dejo un pequeña historia para que la gente se distraiga
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Hoy os voy a contar la historia mas mágica que jamás hayáis podido escuchar, relatan los ancianos del lugar que en el corazón del bosque, se alzaba de roca viva un torreón. Tal era su inmensidad y altura que desafiaba toda lógica. Cuentan que en dicha atalaya vivía una bella dama, que pacto con el ángel negro vivir eternamente bella a cambio de un alto precio, vivir por siempre en dicha torre cantándole canciones cada noche. Su pelo era negro como una noche sin luna, pero brillante y sedoso como la crin de un caballo. Sus ojos verdes cual esmeraldas y su piel aterciopelada y blanca cual porcelana.

La bella dama no odiaba su vida, adoraba ver su rostro inquebrantable, adoraba estar todo el día pensando en una historia para luego cantarla y adoraba cantar. Pero su alma añoraba ver el mundo que un día habito y cada noche al cantar su canción, esta se fue volviendo un lamento. Cuentan que una noche fría de invierno, la joven dama entono un cántico tan triste y bello a la vez, que asta el frío corazón del ángel negro sintió pena y añoranza. Temiendo que su bella flor se marchitase, accedió a su suplica y este así habló:
- Mi bella dama, la primera noche de primavera tu de aquí saldrás. Que solo la luna y las estrellas vean tu rostro. Que solo el viento oiga tu dulce voz y con el primer rallo de sol tu mano ha de tocar esta fría piedra que es tu hogar, si no el pacto se romperá y tu morirás.

Y así fue como el frió invierno pasó con un dulce cantar, porque era tal su alegría al saber que en primavera saldría. Y llego el momento y de la torre salió con el rostro cubierto. Las estrellas brillaban y esta su cara descubrió para verlas mejor y la luna se torno llena al ver el rostro de la bella dama. Sus pasos al bosque la dirigieron y allí vio cosas que jamás había contemplado antes. Conoció al fauno y sus cantares. A las hadas y a la dama del lago. Jugo con los duendes y lloró con el viejo sauce. Bailó con las ninfas y cumplió su promesa y nadie su rostro vio, pero hubo algo que la sorprendió. Tras un árbol una figura vislumbró, toda la noche había estado allí, pero ahora la veía mejor. Era un joven hombre, ella inocente se acercó y cuando sus ojos miel logró ver, un sentimiento en ella afloró, algo que jamás había sentido, aquello era amor e incumpliendo todo pacto su rostro descubrió y su bella voz le regaló y la bella dama así hablo:
- Juro que este sentimiento en mi corazón permanecerá para siempre, prometo que jamás os olvidaré y vuestro recuerdo vivo siempre lo mantendré.

Dicho esto la bella dama lo sello con un beso, el cual hizo que el joven humano quedara hechizado. Y la luna en el horizonte se fue ocultando. Y la joven corrió hacia el torreón y con el primer rayo luz, sus manos delicadas tocaron la fría piedra y el ángel negro a su encuentro salió y jamás supo que pasó, pues la bella dama con recelo lo oculto.

Dicen los ancianos del lugar, que tal fue el hechizo que el hombre recibió, que una noche al encuentro de la torre se hizo y cual fue su sorpresa, que al llegar allí vio la inmensa atalaya, pero dicha torre no tenias rejas ni cancela, no tenia cerrojos ni guardián. El joven hombre se atrevió ha acercase un poco más y allí la vio, ante él la esbelta figura de la bella dama. La noche caía y justo cuando el joven iba a su encuentro, vio la cruel e insólita escena. Justo cuando aparecían las primeras estrellas, de la espalda de la dama brotaban unas alas negras, pero ahí no acababa su agonía, de su cuerpo se desprendía su fiel reflejo y en voz alta esta criatura salida de ella proclamaba:
- He aquí el ángel negro, canta ahora y al amanecer volveré a ti y así inquebrantable y bella permanecerás por siempre, ese es nuestro pacto…
Y el joven viendo esto, desde su posición en la escalera de la torre grito:
- Ella es mía, pues su amor me dio, vi su rostro y su voz me regaló, déjala libre ¡ahora!
El ángel negro estallo en risas y así le hablo al joven:
- Yo no te daré caza, ni la matare a ella por su desobediencia, pues yo soy ella y ella soy yo, su lado oscuro soy, sacado cada noche de su interior para cumplir el pacto q juró.

Y el joven del lugar huyó, pues un terror en el afloro al ver el rostro del ángel negro, pues era la viva imagen de la bella dama, solo que sus ojos eran de color negro como betún y salió corriendo, escuchando el canto de la dama, cantando la historia de como el amor sintió por un joven humano, pero al ver su rostro frente al espejo de él se olvidó, ya que su rostro era mas bello y hermoso que el amor.

Aun después de olvidar al joven, la bella dama varias noches después, mientras cantaba uno de sus relatos, entre ellos floreció una romántica historia, en la cual se narraba un amor imposible, lo cual hizo recordar el rostro del joven provocándole un triste llanto. El ángel sintió su dolor y le dijo entre risas de perversidad:
-Se que aun dentro de vos quedan retazos por el amor de ese mortal, pero tenéis un pacto conmigo que debéis cumplir, no se si os he de contar esto, pero el muchacho llora y se apoca por no teneros a su lado, por que esta solo en el mundo, se culpa continuamente de no haber luchado por vos, se siente como un cobarde que solo sabe lamentarse y llorar. -Y soltó una carcajada- mortales humanos, se aferran a cosas imposibles para ellos.

La bella dama se hundió aun más, marchitándose poco a poco, pero aquel beso no solo fue un beso, no solo fue un hechizo, si no que quedaron unidos por él, el joven sintió el dolor de la dama y con una fuerza interior recién surgida en él, se dirigió al bosque para buscar una respuesta a cómo salvarla. Allí se encontró con el fauno y este le dijo que para romper el pacto, la bella dama debería mirarse en el espejo de la dama del lago. El joven fue al encuentro de la dama del lago y esta le dijo que le daría el espejo sin dilación, pero que de nada serviría si no descubría el nombre de la bella dama, ya que este debería pronunciarlo al mirarse ella en el espejo para romper el pacto. El joven quedo apocado, ya que no sabía como conseguiría el nombre de la bella dama. A lo que la dama del lago le contesto que les preguntara a las ninfas. El joven con el espejo en mano se dirigió hacia las ninfas y ellas le dijeron, que si el nombre de la dama quería saber, debería jurar su amor eterno por la persona que ama y el día que dejase de amarla él se convertiría en cenizas, así debía pronunciarlo ante el ángel negro para así lograr romper el pacto.

Entonces el joven a la atalaya trepo y enfrente del ángel negro se plantó, a los ojos le miro y le dijo que le juraría amor eterno a la bella dama, el ángel rió y así advirtió:
- Demuéstralo, júraselo y te daré su nombre, pero que sepas que si tu intención o sentimientos no son verdaderos la
piedra que pisas se desmoronará y sepultado quedarás y ella en cenizas reducida será.

El joven empezó a temblar y a dudar, los ojos color betún del ángel negro penetraron en su alma como cuchillos afilados, sus sentimientos se desmoronaban. Las criaturas del bosque a su alrededor chillaban, las hadas lloraban, los duendes gritaban y el fauno en ira estallaba, la torre comenzaba a temblar y sus paredes se resquebrajaban, el intentó calmarse, pensado en su triste soledad, en las noches que pasó llorando como un cobarde, pensó que aquello debería terminar y que amaba a aquella mujer con toda su alma y la entregaría haciendo frente a todo aquello que llegara. Entonces la miro a ella, aparto la mirada del ángel negro y miró los tristes ojos esmeralda de la bella dama y en el volvió el sentimiento de amor y la valentía lleno su corazón. Pero aun así el daño ya estaba hecho porque había dudado y la torre siguió su rumbo de destrucción y el con todo el amor que por ella sentía, miro a los ojos al ángel negro y dijo:
- Juro que la amaré eternamente y si algún día dejo de hacerlo yo en cenizas me convertiré.

Acto seguido apunto el espejo hacia la joven dama y en él se reflejo ella. El ángel negro que miraba atónito la escena estalló en cenizas a la vez que un nombre grito, Yinaina.

La bella dama al suelo callo desplomada cuando escucho su nombre, el joven la recogió y la llevo corriendo consigo a tierra firme, ya que la tremenda atalaya seguía su curso de autodestrucción. En el suelo la tumbó y todas las criaturas a su alrededor se quedaron, esperando ver sus ojos verdes otra vez. No respondía y su piel fría se ponía y entonces el joven estalló en llanto, maldiciendo la hora en la que Yinaina había hecho el pacto con el ángel negro. Y sus lágrimas resbalaron por su cara, cayendo en el frió e inerte cuerpo de la bella dama, al llanto se le unieron todas las criaturas del bosque. Y se dice que tal fue el lamento y tristeza que las criaturas tenían, que la magia de sus espíritus hizo que el alma de la bella dama, escuchara el llanto y lamento de su enamorado y de las entrañas de la misma tierra volvió esta a su cuerpo, haciendo que este volviera a la vida. Y abrió los ojos y al joven vio, él le sonrió y la abrazó. Desde entonces jamás se separaron
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Espero que os agrade recuerdo que fue creada por mi Kaos20

te lo pondre en escrito en la arena , gracias por tu colaboracion

PERDON.PERDON este blog me va a matar a ver si lo entiendo de una vez a lo dicho perdon, me ha encantado el relato de Kaos, por eso lo pongo en " escrito en la arena "esperamos otra colaboracion del kaos tan maravillosa